Perfect Symetry

El hombre que no tiene música en sí, ni se emociona con la armonía de los dulces sonidos, es apto para las traiciones, las estratagemas y las malignidades; los movimientos de su alma son sordos como la noche y sus sentimientos tenebrosos como el Erebo. No os fiéis jamás de un hombre así.

Lorenzo. Mercader de Venecia. Shakespeare.

Hoy rebuscando entre mis archivos, encontré el Word en que guardo las frases de los libros que voy leyendo,

Como la mayoría de lo que leo últimamente se encuentra digitalizado, los voy anotando ahí, y cuando leo algo de forma “tradicional” me tomo la molestia de tipearlo.

Me gustó ese fragmento, así que hoy se las comparto.

En conjunto con este video de Keane, grupo que me encannnta:

Ayer no terminé de contarles mí fin de semana, porque me extendí con el tema de mi niñez.

En la presentación de este blog (A.A) anuncié que había tenido traumas graves durante la infancia, ese fue probablemente el más grave, pero no el único.

Para terminar con el tema findeanistico )?, el domingo fue el día del padre.

Hace años que no lo festejo porque no tengo una buena relación con él (tema para otro día, ya los deprimí bastante con el post de ayer)

Pero igualmente, fui a comer a la casa de mi prima,  y festejamos el día con el novio/marido y los hermanos de él.

Fue lindo estar en familia (sin personas indeseables) para variar un poco, terminé la tarde tirada en la cama de mi primita de 13 años (la que cumplió años el sábado) mirando Hermosas Criaturas  -todavía no entiendo qué tiene que ver con el libro, pero sacando que en algunos momentos pareció que tomaron los nombres de los personajes e inventaron el guión, me gustó para ser una película para adolescentes-

Mucha fiaca. Pero no pido más de un domingo.

 

Hoy fue un día raro, no terminé de despertarme por completo en todo el día. Probablemente la hora y media de danza  y mis pocas 6 horas de sueño tengan mucho que ver.

En un rato, cuando salga de la oficina, voy a comprarme zapatos con mi madre =)

Lo positivo es… que mañana es el último día de la semana! =)

Vivan los fines de semana de 4 días !!

Me voy a lavar la taza antes de que Tita (la rata de la oficina) se alimente de mis sobras.

Besos a todos.

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Co-habitantes

-Limpiá tu box.

-Eh?

-Hay ratas en la oficina, fijate de limpiarlo a fondo.

Esas fueron las primeras palabras que recibí luego de cruzar la puerta de la oficina.

Fantástico. Empezar la semana sabiendo que un roedor, no característico precisamente por su  higiene y sanidad ha caminado (y quien no dice mordisqueado) mis cosas durante el fin de semana (y vaya uno a saber desde hace cuánto tiempo).

¿No es así cómo todos queremos empezar el lunes?

Más allá de la crisis de limpieza que hay en la oficina, donde todos ahora son súper limpios y miran horrorizados al resto, hay muchísimo trabajo porque el jueves y viernes es feriado, así que hay que correr para hacer todo en tres días (igual no me quejo para nada, voy a  tener 4 días para vivir mi vida tranquilamente luego de esto)

El fin de semana no pude escribir, y realmente lo extrañé. Fue bastante más intenso de lo que esperaba.

El viernes por empezar, tuve una reunión con cuatro amigas, y ni bien terminamos de cenar, mi gato mayor (Tengo dos, uno 8 años y otro de 15), se ahoga, vomita y se queda estático durante una media hora.

Hace un año casi, perdí a mi perro a causa de una enfermedad congénita que se lo llevó a los 5 años, luego de internarlo e inducirlo a un coma farmacológico. Amo con todo mi ser a los animales, y más aún a los que conviven conmigo, así que su muerte fue una verdadera pérdida, de la que aún no termino de recuperarme. Por lo que, ver a mi gato así me puso verdaderamente mal, al punto que llamé a la clínica veterinaria a las 12 de la noche. Al parecer, simplemente le cayó mal un poco de queso parmesano que le di, y como los gatos tienden a eliminar automáticamente lo que es nocivo para su organismo, reaccionó así. Hoy por hoy ya está igual que siempre. =)

Sacando eso, fue un viernes muy relajado, comimos pizza y charlamos de la vida mientras les leía las cartas (Estudio Tarot terapéutico y ellas se prestaron como sujetos de prácticas)

El sábado a la tarde, fue el festejo de cumpleaños de mi primita, donde tuve un encuentro con una de las personas más nocivas de mi pasado (Al cual estaría bueno vomitar, tal como hizo mi gato, para sacarlo de mi vida, simplemente limpiando el suelo),

Mis primos, tienen un mejor amigo de toda la vida, el cual es prácticamente su hermano. Ese mejor amigo abusó de mí desde mis 5 años hasta que cumplí los 7 u 8, no puedo decirlo con exactitud, ya que no recuerdo gran parte de mi niñez, la tengo bloqueada probablemente.

Sí recuerdo ese período de mi vida, donde le dije a mi mamá, con sencillas palabras de niña, que el mejor amigo de mis primos y vecino, “me molestaba” A lo cual recuerdo que mi tía (la madre de mis primos) desacreditó, diciendo que probablemente fueran historias de una nena con gran imaginación. O bien que era mi abuelo (pobre santo, nunca me tocó un pelo)

Mi mamá me explicó, que para poder hacer algo, tenía que tener “testigos” (palabra cuyo significado aprendí a muy temprana edad)

No recuerdo bien cómo frenó el abuso, sé que un día mi tía habló con su mamá y no sé bien en qué terminó, pero tuve paz. Como ya he dicho, guardo muy pocos recuerdos de mi niñez.

El problema no murió ahí claramente, durante años tapé que eso había pasado, y cada vez que lo recordaba, sentía que era mi culpa, que yo lo había provocado. Sinceramente no sé por qué lo pensaba, puesto que era demasiado chica para que nadie pudiera echarme la culpa de nada, digo, no tenía más de 8 años, creo que ya eso sólo, convierte al abusador en un enfermo.

Finalmente hace alrededor de un año, logré contarlo en terapia. Para sorpresa de mi psicóloga, y mía, logré entender que había sido víctima de un abuso, del que no tenía culpa alguna.

Ese mismo día, pude planteárselo a mi mamá, quien casi muere de un infarto, ya que nunca entendió qué era lo que quería decir con “molestar”. Con el tiempo, pude planteárselo a dos amigas de mucha confianza. Pero creo que nadie más en mi vida lo sabe.

Con el paso de los meses, logré identificarme con otras víctimas de abuso, y entender qué es lo que pasa por mi mente, el continuo negar la situación, asumir la responsabilidad de algo de lo que somos completamente inocentes.

Y saber que nada… absolutamente nada, cambia ni cambiará la situación.

Hoy en día, no puedo plantearle nada a mis primos, no tengo pruebas más que los débiles recuerdos de mi mente, y sinceramente, lo quieren como un hermano. No sé si hago bien o mal callando, pero no tengo ganas de exponerme a lo que la confesión acarrearía.

Sólo tengo que aprender a no sentirme tan indefensa cada vez que lo veo en una reunión familiar.

Desde este pequeño lugar, mi homenaje a quienes son víctimas de abusos de cualquier tipo, y que no tienen ni siquiera la defensa (como tengo yo) de ser niños cuando se produjo.

Les dejo una canción de creed, cuya letra también refleja mucho de lo que me hizo/hace sentir la situación.

Buen comienzo de semana para todos!

http://www.azlyrics.com/lyrics/creed/myownprison.html

 

 

 

Si realmente queremos vivir…

Si realmente queremos vivir, sería mejor que empezáramos

de una vez a intentarlo;

Si no queremos, no importa, pero sería mejor que empezáramos

a morir.

W.H.AUDEN

Es un poco crudo, pero así empieza el primer capítulo del libro “Aprender a Fluir” de Mihaly Csikszentmihalyi (cuyo nombre claramente copié y pegué)

Recién leí un párrafo, así que no puedo comentarles mucho acerca de lo bueno o malo que es, pero esa cita me gustó para ponerla en el blog,

Ayer fui al cine y a cenar con una de mis mejores amigas, hacía tiempo que no compartíamos una salida así. Aunque  trabajamos juntas y nos vemos todos los días, hablamos  vía skype y cuando salimos a almorzar en el break (y vía whatsapp y facebook), no es lo mismo en un ambiente totalmente ajeno a la oficina. Y a veces es difícil identificar esa situación.

Fuimos a ver Superman (a la cual le doy 10 puntos – sí, principalmente debido al actor, pero la trama también está muy buena) y después a cenar en un restó ahí cerca.

Charlar con ella me recordó lo necesario que es tener este tipo de trato con otro ser humano. Sí, acabo de sonar como la persona más triste y solitaria del planeta, lo sé.

A lo que voy es que, muchas veces uno se rodea de gente todo el tiempo, piensa que habla; que dice lo que realmente le está pasando.

Cuando en realidad no hace más que escupir nimiedades superficiales, e intentar decir lo que realmente sentimos, escondiéndolo detrás de miles de capas para así cerrarnos más, y ser cada vez menos capaces de escuchar lo que nos dice esa voz que todos tenemos dentro.

Hablar con ella, me hizo darme cuenta que tengo que aprender a relajarme más. Suena muy tonto y sencillo, pero creo que hasta ayer, no me daba cuenta de cuántas cosas dejé de hacer por miedo a no poder hacerlas a la perfección, lo cual es una completa estupidez, dado que la perfección no existe, es un ideal efímero que nos plantea la sociedad.

En fin, hoy me desperté más motivada, porque aunque comenzar a transitar el camino de la imperfección es algo que nunca me ilusionó antes, es la única manera en que voy a lograr ser feliz.

Los seres humanos somos perfectamente imperfectos después de todo…

Buen viernes y fin de semana para todos!

No prometo escribir este finde, ya que planeo tener una vida social (por fin!)

Disfruten!

*Pd: Les dejo esta canción de coldplay que la letra es bastante habladora )? por sí sola. =)

Equilibrio

Ayer, antes de irme a danza, leí este cuento que forma parte del libro “Los más bellos cuentos Zen” de Brunel Henry,

 Al momento de terminarlo, me hizo reflexionar. Si bien ya había pensado en colgarlo en el blog, hoy cuando lo volví a leer, me di cuenta que también me ayudó a cerrar algo que me pasó ayer.

 Fue una especie de señal de lo que vendría esa noche.

 Explico el por qué y después leen =) 

Actualmente estoy cursando el profesorado de danzas árabes, todos los años se rinde un examen dividido en dos partes, teórico y práctico.

Sinceramente, el año pasado tenía más miedo del teórico que del práctico, porque incluye escuchar música, detectar ritmos, y cosas de las cuales no me siento segura.

 La realidad es que al momento de dar el práctico, que constaba de Bailar básicamente, improvisar y un poco de técnica, nos analizaba una mesa de cuatro profesionales, la directora de mi academia, dos profesoras mías, y un tipo muy pero muy importante de afuera.

 El resultado final fue que la directora y “el examinador” me pusieron un 9 y un 9.5 (En una escala del 1 al 10) respectivamente. Ahora, cuando llegó el momento de dar la devolución general, mis profesoras me indican que aprobé “raspando” con un 7.

A lo cual, herida en mi orgullo y profundamente dolida, volví a mi casa y me quedé llorando cerca de dos horas hasta el punto de casi deshidratarme y tener jaqueca.

Mi madre no podía creer lo que escuchaba –de hecho pensó que la estaba cargando hasta que me vio llorar- No soy una persona de lágrima fácil (más bien lo contrario) así que cuando empezó el ataque, desbordante cual represa rota, realmente fue sorpresivo para todos, yo la primera.

Ese día teníamos la entrega de diplomas de mi prima que terminaba la escuela primaria, claramente no pude ir, -no podía parar de llorar, y la gente iba a notar que era tristeza y no emoción por la ceremonia- así que me quedé sola, después de asegurarle a mi madre que no me cortaría las venas con el cuchillo tramontina de la cocina.

Durante esas dos horas que me llevó controlar el llanto, medité acerca de todas las posibilidades acerca de la devolución que había tenido, cómo era posible que una persona que evaluaba danza hace mas de 20 años y había viajado por todo el mundo me dijera que “tengo talento” (palabras textuales) y me pusiera un 9.5, y la directora de mi academia coincidiera. ¿Y por otro lado, mis dos profesoras, quienes habían visto mi trabajo anual, todo mi esfuerzo, (y quienes tienen 23 – 25 años, así que poca experiencia en examinar gente) me desmoralizaran así?

 Fue duro comprender que tal vez, sí me fallara la técnica en algún punto (Ese es uno de los motivos por los que este año comencé con danza clásica) pero principalmente lo que más dolió fue que hubo mucha parcialidad. De todos los exámenes, el mío fue el único que generó discordia.

 Retomando, este año comencé más tarde a cursar árabe, empecé a perfeccionarme en técnica – con danza clásica- lo cual hace que en algunos momentos sienta menos lo que hago y sea “más dura” (Aunque sé que al final del camino, voy a logra combinar ambas y va a resultar genial), y descuidé mucho la parte teórica.

Ayer la directora de la academia (quien en su momento me llamó y me pidió disculpas por la devolución poco profesional que tuve, y con la que ella no estuvo de acuerdo) preguntó quién daría el examen este año.

 Ahí me di cuenta que todavía no logré cerrar la herida, que aún me cuesta valorar lo que bailo, no logro encontrar la medida para decir, esto lo hago bien, esto no. Una parte de mí, sabe que lo hace bien (gané competencias mundiales) pero de alguna manera, bailar es lo que me hace un ser humano. Es lo que me hace vivir y no meramente existir. Y la crítica tan dura e irreflexiva del año pasado dolió y sigue doliendo. Me siento perdida.

Una parte de mí quiere dar el examen, y otra sabe que con lo descuidada que estuve este año no lo va a lograr. También está el hecho de qué porcentaje de placer me da la devolución formal de una academia, y cuánto el verme bailar como a mí me gusta (algo que aún no logré). Y si vale la pena amargarse y desmoralizarse por algo que en realidad no tiene peso real para mí, si no para la sociedad.

 Este cuento habla del enojo, no del dolor, pero hace reflexionar acerca de a quién dirigimos nuestras frustraciones, si a lo que nos rodea, o a nuestra propia falta de control y ceguera por no poder ver la situación tal como es. 

Espero que les sirva a ustedes en la misma medida que a mí. 

Yo seguiré intentando encontrar el rumbo a través del bosque macabro de mis emociones, conflictos e inseguridades. 

Aún es muy pronto para dar un veredicto sobre qué haré a fin de año, con el paso de los días lo iré contando.

 Buen jueves! =)

 

La Barca y los dos Monjes

 ¿Quién dirá cuál es el sabor del Zen, la sabiduría de estos cuentos simples como la evidencia, libres como la verdad?

 *

Una tarde de otoño, la densa bruma esconde casi por completo el río Saitama. Un monje y un joven novicio se disponen a atravesarlo en una barca ligera. Las aguas están amarillas y muy agitadas, se ha levantado un viento muy violento:

-Maestro, ya sé que nos esperan en el monasterio de Rishiko, pero  ¿no sería prudente dejar para mañana nuestra visita? Podríamos comer una albóndiga de arroz y dormir en la cabaña de ramas que veo allá abajo.

-…

Puesto que su maestro guarda silencio, Kasuku se resigna a embarcar y comienza a remar. De la otra orilla, no se ve más que una línea oscura, perdida en la bruma.

-Maestro, el río es ancho y el viento que sopla de través nos impide avanzar como queremos.

-…

Pasan diez minutos, que a Kasuku le parecen una hora. Rema en silencio, con el corazón inquieto.

De repente, suelta los remos y se levanta, con el brazo alzado:

-¡Maestro, Maestro! ¡Mirad esa barca que sale de la bruma, viene derecho hacia nosotros!

-…

-¡Maestro, que chocará contra nosotros, nos va a romper el casco, vamos a hundirnos! ¡Ey, Piloto! ¡Eh, eh, piloto! Si cojo al que guía esa embarcación de arrearé tal bastonazo que le quitaré las ganas de andar poniendo en peligro a santos varones como nosotros…

-…

-Maestro, mirad que la barca se está acercando ya mucho y que va a embestirnos con esa proa tan afilada. Ahora ya veo al piloto ¡Ese asesino de timonel está durmiendo tranquilo!

-…

-¡Maestro, que la barca está muy cerca! ¡Por Brahma! Maldito sea ese piloto criminal, ojalá el ciclo de sus renacimientos se extienda a un millón de años, ojalá sea chacal, hiena, rata, chinche…

En el instante crítico, un remolino oportuno, o una hábil maniobra del maestro, aleja el peligro y las dos barcas prosiguen indemnes su camino.

-¿Te has fijado en el interior de la barca, Kasuku?- pregunta el maestro Zen.

-Sí, maestro. La forma que yo tomaba por un hombre era un saco de grano.

-Dime Kasuku, ¿Contra quién te has encolerizado?

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El Por Qué

Nunca expliqué a qué se debe el nombre del blog, creo que éste –quinto post- es el post ideal )?

En realidad, leyendo el libro “Una mochila para el universo” encontré un título que decía: Deshaciendo Caminos Mentales

Era muy largo, así que le saqué la última palabra, pero de alguna manera refleja el espíritu de lo que vengo transmitir en este espacio.

Más que nada, se debe a la teoría que desarrollé hace poco tiempo, de que para construir caminos nuevos, muchas veces uno debe deshacer otros,

Algo parecido a quemar puentes que nos unen con el pasado.

Mi meta este año es intentar cambiar mi enfoque de vida en muchos aspectos, y creo que esto refleja lo que realmente quiero alcanzar.

Tal vez alguien diga que estoy haciendo terapia, pero no voy a negar que escribir siempre fue terapéutico para mí, una forma de descarga. Así que sí, muy probablemente.

Espero que, de la misma manera que a mí me ayuda escribir, a alguien le ayude o le aporte algo leerme,

Aunque sea desde el reconocimiento o la identificación. Tal vez mis meditaciones, los lleven a meditar de manera propia.

Nos estamos viendo!

** Pd: Mi nombre de usuario es debido a dos cosas 1) Mi nombre real: Anna 2) Un nombre árabe (en realidad de origen Persa) que me encanta y significa Mundo.

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La Cotidianidad

Como de costumbre, es la “hora de la siesta” en la oficina, no sé si les pasará a todos, pero mi cuerpo me presiona para que mande todo al carajo y me vaya a dormir.

Aún no le dí bola, tal vez un día de estos…

Me hace reflexionar  en que la mayoría de las veces, no escuchamos lo que nuestro cuerpo nos dice,  y lo más importante, por qué nos lo dice.

El curso de bioenergía que estoy haciendo, asegura que tenemos varios cuerpos sutiles alrededor del físico (los que conforman el aura de una persona) según esta teoría, el malestar se inicia en alguno de esos y va descendiendo lentamente hasta llegar a nuestro cuerpo físico. Es decir, cuando dejamos de escuchar todas las otras señales que nos manda, se cansa y nos “golpea” físicamente.

Parecido al tirón que nos dan en la calle, para que escuchemos a alguien que nos viene gritando desde hace cuadras, pero gracias a los auriculares y la música hiper alta, no oímos.

Algo parecido pasa con el cuerpo, como tal lo explica la cadena esa que  anda dando vueltas “el cuerpo grita, lo que la boca calla”.

Por ejemplo, un dolor de garganta, anginas o similar, cuando no decimos lo que nos pasa. Es bueno escucharse internamente de vez en cuando, para ver qué tenemos para decir, salir de la vorágine del día a día para centrarnos en nosotros mismos.

Ayer fui a danza, en contra de lo que el cansancio me decía que hiciera. No tenía ganas más que de acostarme a dormir profundamente por horas, pero por suerte una luz se encendió en mi cabeza y recapacité:

Yo no vine a este mundo para pasarme 9 horas diarias haciendo rico a alguien, vine para disfrutar. El disfrute para mí representa la danza.

Aunque también implica retos, enfrentarme conmigo misma, descubrir que no soy perfecta, que las cosas no las aprendo por ósmosis (como me gustaría).

De vez en cuando hay que pelear con uno mismo, y ser muy pero muy consciente de si lo que uno está escuchando es a su voz interior, o a la voz de la sociedad que habla a través nuestro, que se metió en nuestro sub consciente sin darnos cuenta.

Ayer por ejemplo, no podía estar en pie, me dolían las rodillas, se me cerraban los ojos. Sin embargo cuando salí de clase, estaba feliz.

Feliz de haber vencido al miedo de enfrentarme a la cotidianidad, a no haber renunciado a mis sueños aunque sea por una hora y contribuir a que este paso por la vida sea más alegre, darle más sentido.

Aunque sea por esa media hora que duró la energía, o producción de endorfinas, fui feliz.

Y eso hizo que mi día entero valiera la pena.

Pisoteando

¿Dónde se supone está el otoño?

Hoy salí con mis calzas frizadas y ahora siento que tengo un infierno abrazándome las piernas (podría quemar la grasa ya que estamos), extraño el frío de hace unos años, esta temperatura primaveral es extraña y desubicada.

Es el tercer post de este blog y el tercero que empiezo quejándome, creo que debería cambiar la temática… o intentarlo al menos.

Igual, comencé el blog con el SPM encima y ahora estoy con mis ovarios y hormonas en plena actividad, así que me lo voy a permitir por unos días más…

Ayer finalmente fui a un curso de bioenergía, no había comentado antes, pero soy reikista y estoy “profesionalizándome” estudiando un poco más qué es lo que nos compone además de la sangre, venas y tripas )?

Ayer terminamos de ver los 7 chakras principales, es muy bueno el enfoque porque te hace replantear acerca de las conductas que tenemos diariamente, si son sanas o no.

Mientras fuimos leyendo los apuntes nos iba sugiriendo que tomemos una libreta y vayamos anotando las cosas que indican que tenemos un chakra cerrado o trabado. (o por el contrario super acelerado) Y con curación energética, ir tratando de corregirlo de a poco,

La cosa es que a medida que iba leyendo, consideré seriamente  en agregarle hojas al cuadernito que dediqué para eso.

Cuando volví a casa, llegué super motivada y acomodé mi habitación (que es un completo desastre)

Vamos a ser sinceras, lo que acomodé fue una –pequeña- parte, y saqué tres bolsas de basura.

Soy taurina y tengo la tendencia natural a guardar cosas porque pienso que después me pueden servir, no llego a tener el conflicto acumulativo que una vez vi en un documental de discovery, pero sí me cuesta dejar ir cosas, creo que es un reflejo de mi vida y relación con los demás,

Me cuestan los cortes, los cambios, por eso probablemente (entre otros motivos varios) aún no logré encontrar una pareja, tengo demasiado miedo a después tener que dejarlo ir y no poder,

Finalmente me armé de valor y tiré apuntes que sé que no voy a utilizar. Entre las ruinas )? encontré una cajita,  con souvenirs de los 15 compañeras del primario y secundario a quienes Ya no veo, y con las que ni siquiera hablo (algunas ni siquiera las tengo en el facebook), así que no le encontré sentido a guardarlos. Sin querer cuando  estaba tirándolos a la basura, pisoteé la caja para que ocupe menos espacio en la bolsa.

De alguna manera me dio pena, pero creo que también fue un acto simbólico inconsciente, tal vez estoy aprendiendo a dejar un poco el pasado atrás.

Deberé meditarlo con más calma, pero es un comienzo… el siguiente paso sería, ver si me animo a tirar las cartas de amigas de la infancia, que tengo guardadas en la otra esquina de mi habitación.

Nos leemos gente! Que empiecen bien la semana!

PD: hoy terminaron de aceptarme las fotos en la pagina de citas, así que hoy cuando vuelva de danza veré qué tiene el universo deparado para mí.